Se pueden clasificar los pesticidas por su acción específica:
Insecticidas, Acaricidas, Fungicidas, Nematocidas, desinfectantes y fumigantes en general, Herbicidas, Fitorreguladores y productos afines, Molusquicidas, rodenticidas y varios, Específicos post-cosecha y simientes, Protectores de maderas, fibras y derivados, Plaguicidas específicos varios
Según el estado de presentación o sistema utilizado en su aplicación:
Gases o gases licuados, Fumigantes y aerosoles, Polvos con diámetro de partícula inferior a 50µ., Sólidos, excepto los cebos y los preparados en forma de tabletas, Líquidos, Cebos y tabletas.
Desde el punto de vista de su constitución química, los pesticidas pueden clasificarse en diversos grupos:
Arsenicales, Carbamatos, Derivados de cumarina, Derivados de urea, Dinitrocompuestos, Organoclorados, Organofosoforados, Organometálicos, Piretroides, Tiocarbamatos, Triazinas.
Pueden ser Orgánicos e Inorgánicos. Los Inorgánicos son áltamente tóxicos para el ser humano, por eso se utilizan en menor medida, pero se siguen utilizando en cultivos alimenticios y ornamentales.
De los orgánicos existen 2 grupos destacados, los Organoclorados y los Organofosforados.
Los Organoclorados (compuestos de moléculas de cloro) se utilizan en menor medida porque tienen un alto poder nocivo para el medioambiente, y sus efectos contaminantes persisten mucho en el tiempo, pero se siguen utilizando en la actualidad.
Los Organofosforados (compuestos de moléculas de fósforo), en general tienen baja persistencia en el medioambiente pero sin embargo, muchos de ellos son altamente tóxicos para los humanos y otras especies que no son el objetivo de su función.