Muchos estudios han demostrado que si realizamos la compra con hambre, compramos muchas más cosas de las que en realidad necesitamos, esto unido a que muchas familias tiran un montón de comida malograda, nos hace pensar que debemos hacer algo al respecto.
Si echamos cuentas de la cantidad de dinero que tiramos a final de año en productos caducados o estropeados de cualquier manera, nos daremos cuenta en muchos casos que es algo exagerado e innecesario que se puede remediar con una fácil organización. Para ello, llevar una lista de la compra (y proponerse acatarla), ayuda bastante, y por otro lado, si realizamos la compra después de haber comido algo, nos evitará ir cogiendo caprichos que al final llenan el 50% del carrito de la compra.
Los alimento, en muchas sociedades, por suerte, no son un bien excaso, pero no por eso debemos derrocharla. Puedes buscar tus propios trucos o razonamientos, te ofrecemos unos cuantos: evita comprar de más y tirar comida por los envoltorios que utilizan para los alimentos, que contaminan y ensucian, por el dinero que ahorraremos al final de mes, por evitar kilos de más o por responsabilidad moral. Todos debemos tomar conciencia y remediarlo, y granito a granito mejoraremos nuestra vida y la vida de nuestro entorno.