El profesor y economista, Muhammad Yunus, ideó un plan de desarrollo económico para las zonas rurales y personas más desfavorecidas de su país, Bangladesh. Su plan era factible, sencillo y sostenible por lo que fue apoyado oficialmente por el gobierno de su país durante 3 años, despues de los cuales se convirtió en una empresa privada. Así nació el Grameen Bank, en 1983, ayudando al crecimiento económico de las zonas más pobres, con microcréditos y confianza en personas con falta de recursos y un proyecto empresarial que poner en marcha.
Hoy por hoy se han repartido más de 5 millones de euros gracias a este sistema. Los microcréditos el 90% de las veces van destinados a mujeres, y la mayoría de las veces no superan la cantidad de 50€, cantidad suficiente para que una mujer en Bangladesh pueda comprar materia prima suficiente para poner en marcha un negocio que la sostendrá a ella, a su familia, concederá nuevas oportunidades a sus hijos y hará crecer su comunidad.
La estadística es positiva (los microcréditos son devueltos en un 99,80% de los casos) y la experiencia es reconocida como todo un éxito a lo largo de todo mundo, por lo que en 2006 se le otorgó a su fundador, Muhammad Yunus el Premio Nobel de la Paz.
En 2004 se fundó en España FLAG (Fundación Latino Africana Grameen), impulsada también por Muhammad Yunus, con la intención de llevar su filosofía y práctica económica a zonas desfavorecidas de África y América.
La reflexión que obtenemos de esta experiencia desde elHerbolario.com es contradictoria, por una parte, positiva, esperanzadora y también consideramos que un importante protagonista de esta experiencia, sin quitar mérito Muhammad Yunus, es el gobierno de Bangladesh por apoyar la iniciativa oficialmente… pero no dejamos de sorprendernos de que lo que consideramos extraordinario hoy en día, es en realidad lo sencillo, lo lógico, lo justo y lo que casi todos, sin ser economistas, entendemos como una solución práctica y cotidiana… porque nosotros nos preguntamos ¿realmente hace falta ser un gran economista para que se te ocurra la idea de fundar un banco que preste pequeñas cantidades de dinero a quién más lo necesita? ¿no debería ser la base del resto de bancos del mundo, incluido el Banco Mundial? ¿es un sistema tan complejo y difícil de poner en marcha que los microcréditos no ocupan ni el 1% del volumen mundial de créditos bancarios?
Por desgracia, lo que es noticia, lo extraordinario, es que un banco en el mundo funciona como deberían hacerlo todos, y las naciones lo apoyan y lo elogian en actos llenos de hipocresía porque a la vez consienten en sus países que el resto del sistema económico (incluyendo al Banco Mundial) funcione de una manera equivocada, en contra de los derechos básicos humanos, en contra de la filosofía lógica de un banco, abusando e impidiendo el desarrollo.
Consideramos que otorgar el Premio Nobel de la Paz, y las conferencias, y los elogios son muy importantes, ya que reconocen actitudes positivas que sirven de ejemplo, pero más importante y fácil sería que los gobiernos del mundo pusiesen en práctica lo que premian, elogian y reconocen como una solución para el desarrollo. ¿O será que la filosofía del Grameen Bank es buena para admirarla desde fuera, pero no interesa ponerla en práctica en otros lugares del mundo? Como alguien dijo: "¿por qué cobrar 2 cuando si tu mandas, puedes cobrarte 2000?"… Esto también lo entendemos sin ser economistas…