La estevia es una planta que proviene de Paraguay donde los indígenas guaraníes y sus habitantes vecinos la consumían habitualmente no sólo para endulzar, si no para aliviar problemas diuréticos, para curar heridas, como antiinflamatorio, bactericida y como hipotensor.
A mediados del siglo XX la estevia comenzó a consumirse en Japón, donde desde hace más de 20 años es el edulcorante común, y ha desbancado por completo al azúcar y otros edulcorantes artificiales. Desde Japón se extendió rápidamente por toda Asia, y hoy por hoy se cultiva y consume en gran cantidad en China, Tailandia e India.
La estevia es hasta 300 veces más dulce que el azúcar de caña, pero lo más importante es que los glucósidos que componen la hoja de la estevia, no son metabolizables por nuestro organismo, es decir, que nuestro cuerpo no obtiene calorías de su consumo, no incrementa el nivel de glucosa en sangre, y por lo tanto no estimula la secreción de insulina.
Es decir, no produce ninguno de los problemas que produce el azúcar blanco, si no todo lo contrario, ya que además de sus propiedades antes mencionadas, la estevia reduce el nivel de glucosa en sangre.
Existen multitud de estudios, por ejemplo el estudio del biólogo suizo Moisés Bertoni (su descubridor), el del químico Karl Dietrich, el del Departamento de Endocrinología y Metabolismodeel Hospital Universitario de Dinamarca, el de las FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), el del profesor Yasukawa (facultad de Nihon, Japón), estudios de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Bangkok (Tailandia) y de la OMS, y todos ellos confirman que las personas diabéticas de tipo I y II pueden consumir estevia. Así mismo, se han obtenidos resultados positivos utilizando estevia en tratamientos de la obesidad y el sobrepeso ya que su consumo no aporta ninguna caloría, y además reduce los niveles de glucosa del organismo, es decir que además de no engordar, adelgaza, y lo mejor de todo es que lo hace de forma natural e inofensiva.
También se han estudiado el resto de sus propiedades beneficiosas para la salud, destacando sobre todo sus propiedades beneficiosas para los problemas inflamatorios o infecciosos de la piel, así como su poder antifúngico, en concreto ante el hongo que produce la candidiasis.
Además, tiene un alto contenido en flavonoides (tienen un reconocido poder anticancerígeno, también tienen efectos cardiotónicos, es decir, relaja los vasos sanguíneos para una mejor circulación sanguínea, evitando la producción de trombos y disminuyen el colesterol y los triglicéridos), por lo que es un antioxidante tan poderoso como el té verde.
Aunque la estevia nos llega con retraso, y sobre todo en España que hoy por hoy es muy raro encontrar esta planta o incluso oir hablar de ella, lo importante es que cada vez existen más puntos de venta y más información acerca de los graves problemas que trae consigo el consumo indiscriminado que hacemos de azúcar blanco.
La estevia se puede consumir en pequeñas pastillitas como las de la sacarina común, en polvo o líquida, y nosotros, como siempre, os recomendamos que la compréis procedente del cultivo ecológico, ya que solo si ha sido cultivada sin pesticidas podéis aseguraros que la estevia que consumís contiene sus propiedades beneficiosas intactas y su aporte nutricional no ha sido alterado por agentes químicos tóxicos.
